La economía del huésped no termina cuando se reserva la habitación.

Los hoteles pelean el 15, 18 o 20 por ciento que ven en la cuenta de resultados. La pérdida mayor ocurre después de la reserva, fuera del hotel, y no aparece en ningún informe.

La nueva frontera de la web conversacional no es hacer hablar más al huésped. Es entender mejor, preguntando menos.

Un hotel lleno puede esconder una economía débil. Vender más habitaciones no produce automáticamente más beneficio — no cuando el ADR cae, el coste por habitación ocupada sube y el gasto total del huésped nunca se mide.

La habitación es la parte más pequeña de lo que gasta un viajero. La pregunta estratégica no es cuánto produjo la habitación, sino qué parte del gasto total del huésped capturó realmente el hotel.